Alma em Verso
Poesia

tronteira norte

Osiris Rodríguez Castillos

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castillos rodrigues

FRONTERA NORTE I

Sujeto el caballo junto a la frontera...

Pensativamente le cruzo las riendas y entro a armar un chala pasando la pierna por la cabezada; floja la osamenta...

La primer pitada me trae una idea: ... Aquí, no se acaba mi amor por la tierra!

Los “marcos” me dicen que abuelo y abuela gastaron tropillas rastrillando leguas por las dilatadas llanuras abiertas...

Mozo riograndense, - vida turbulenta, pero al modo antiguo: de una sola pieza – mi abuelo a caballo cruzó la frontera, facón y pistola buscando querencia.

Hija de hacendados de preclaras mentas, polizón, rosario, costurero y reja, mirando a las lomas le esperó mi abuela... Y, como en los cuentos de hadas y princesas “hubo quince días continuos de fiesta”.

Para el casamiento se esperó a las “yerras” y las poderosas familias linderas trajeron peonada de vincha y melena.

Se carneó “con cuero”, se marcó la hacienda, hubo jineteadas, sortijas, cuadreras,

y en el viejo y fuerte casco “de azotea” se bailaron shottis y polkas... y aquellas danzas de los tiempos de la Independencia!

Por el guardapatio, cruzaban secretas pasiones los mates - que traen y que llevan desdenes que enfrían y amores que queman -.

○ ○ ○

Rumbo a los galpones sangraban endechas heridas guitarras bajo las estrellas...

○ ○ ○

Cuando en el carruaje se fue la pareja, las duras peonadas que en todas las gestas revolucionarias se hicieron leyenda, le dieron escolta - por lujo y soberbia - quemando cartuchos hasta la frontera...

II

Ya se ha dado un siglo de vino en las cepas. Ya no queda sombra de abuelo y abuela, sencillos señores de vida serena.

Pero en estos campos, todo el que recuerda qué clase de sales engorda la tierra de las invernadas junto a la frontera, no entiende la industria de criar hacienda sin un limpio orgullo de sangre campera.

- Mi caballo, inmóvil cual si comprendiera, piafando bajito cambia las orejas -.

Tiendo una mirada que contrabandea mi alma a los pastos donde mi ascendencia crió más Historia que vacas y ovejas, y digo a los “marcos” que la sangre nueva mestiza fulgores de bravas y enseñas;

sangre fronteriza que borra fronteras:

de tan orientala ... medio brasileña.

Y digo a los “marcos”, para que otros sepan, que éstos son los campos de mi gente vieja; barro de mi carne, cal de mi osamenta,

río enamorado que me arde en las venas gritando a los vientos matreros de América

que aquí, no se acaba mi amor por la tierra!

Crédito da fonte: Osiris